Es un proyecto cultural y musical que surge como respuesta a la necesidad de explorar, preservar y revitalizar la riqueza de la chirimía caucana, una expresión musical arraigada profundamente en la identidad del departamento del Cauca. Esta iniciativa representa un esfuerzo conjunto entre músicos, investigadores y artistas que buscan fusionar las tradiciones ancestrales de la chirimía con diversas posibilidades creativas que ofrece la tecnología y la modernidad. Nace como una nueva forma de abordar la chirimía caucana, en donde las flautas de carrizo se encuentran con los beats electrónicos. Es una transfiguración del formato tradicional, en la que los bambucos se vuelven noise y las melodías de las flautas adquieren un carácter psicodélico y transgresor. Este enfoque experimental no solo resignifica la tradición, sino que también amplía los horizontes sonoros de la chirimía, conectándola con públicos diversos en escenarios contemporáneos. Fundada en 2020 por el músico Pablo Tobar Manzo, el cual es el resultado de años de investigación y experimentación con la chirimía caucana, una tradición que ha acompañado su vida. En este camino, se une al proyecto Julián Meneses, músico tradicional perteneciente a la mítica chirimía Chancaca de Popayán, quien aporta su conocimiento en la percusión tradicional. Juntos, combinan saberes y experiencias para dar vida a una propuesta que trasciende el formato convencional, dialogando entre lo ancestral y lo contemporáneo. Además de sus presentaciones en vivo, el proyecto desarrolla actividades de formación y divulgación, promoviendo la valoración y reinterpretación de este legado musical en nuevos espacios culturales.